LAICOS EN LA IGLESIA

Como Soldados 

El peor enemigo es nuestro "yo". Dice Santa Teresa de Jesús que "no hay peor ladrón que nosotros mismos" 

Como soldados de un ejército de lucha queriendo alcanzar un ideal, aquel ideal que mueve el mundo, el motor de los mayores esfuerzos de la humanidad. Me refiero a un ideal manifestado en el consumismo, en las ansias de poder, en el arribismo, en el egoísmo, en la ambición, en las envidias, en los rencores, en el dinero y en todo aquello que nos aleja del único ideal verdadero: alcanzar el Reino de los Cielos.
El fervor no se desvanece, aunque el cansancio se hace notar, pero debemos lograr nuestro objetivo, muchas veces a cualquier precio. Y es que hemos perdido el centro, simplemente nos hemos olvidado de Dios. Ya no hay espacio ni tiempo para darle acogida en nuestro corazón, pues estamos tan enceguecidos que nada más importa que nuestros propios intereses.
El peor enemigo es nuestro "yo". Dice Santa Teresa de Jesús que "no hay peor ladrón que nosotros mismos". Se refiere a las tendencias egoístas que tenemos que combatir, pues impiden nuestra libertad espiritual.
Nos creemos dueños de la verdad y súper héroes capaces de tejer solos nuestras vidas, creyendo que lo hacemos con suma perfección. Nos hemos transformados en pequeños Dioses a quienes adoramos: nos adoramos a nosotros mismos.
Recordemos el hermoso poema de Santa Teresa de Jesús, quien no perdió el centro y en donde manifiesta que todo está demás si vivimos con el Señor, pues con Él ya todo lo hemos conseguido.
"Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta."
Sólo en Cristo Jesús encontramos fuente de vida, salud para el alma, calma en nuestras vidas y fortaleza para afrontar cualquier obstáculo que se nos presente en el camino.
"Jesús les respondió: «Yo soy el pan de Vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed." (Juan 6,35)
Estamos invitados a mirar hacia dentro de nosotros mismos y preguntarnos. ¿Qué lugar ocupa Dios en mi día a día? ¿Puedo dejar mis importantes asuntos a un lado y permitir que Él entre en mi vida? Pues mientras no dejemos ser tocados y renovados por el Espíritu de Dios, no lograremos un cambio de actitud y continuaremos luchando hambrientos de todo, sin jamás ser saciados.
"Jesús le contestó: «En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios." (Juan 3,5)
La apretada agenda que nos lleva a una rutina diaria nos robotiza realizando tareas sistemáticas, muchas veces inconscientes y maximizando siempre el tiempo disponible. Una rutina de ejercicios al principio nos cuesta trabajo y esfuerzo realizarla, pero luego se hace más amigable y termina siendo sencilla. Al principio nos cuesta tomar el ritmo, pero luego pasa a ser parte de nuestra rutina. Así mismo podemos pensar en nuestra relación con Dios mediante la oración. No hay tiempo ni espacio en nuestra agenda, pero si incorporamos una visita a la parroquia más cercana, asistir a misa al menos todos los Domingos o destinar una hora a la semana en Adoración Eucarística, iremos sintiendo poco a poco una cierta libertad en el alma. Veremos como este ejercicio formará parte de nuestra rutina y ya no nos costará trabajo realizarla y lentamente la iremos necesitando. Sólo debemos abrirle las puertas y dejar que Dios obre en nuestros corazones.
"Cuando la Escritura dice: Si hoy escuchan su voz, no endurezcan su corazón como en el tiempo de la Rebelión," (Hebreos 3,15)
Mientras más tiempo destinemos a Dios, más lo iremos necesitando. Mientras más oremos, más necesitaremos orar. Mientras más tiempo pasemos junto a Jesús en el Sacramento del Altar, más deseos tendremos de visitarlo.
No dejaremos de ser soldados, pero lentamente nos iremos transformando en soldados de Cristo luchando por alcanzar la Gloria de Dios. 


 Tiempo durante el año

26 de enero 2022

En el comienzo de las actividades de nuestra parroquia queremos resaltar a un grupo de feligreses que tomaron la iniciativa de cambiar el mantel del Altar de nuestra Cripta, el tiempo litúrgico tiene distintos colores:

                                    Adviento y Cuaresma tiempo de preparación: Morado

                                    tiempo durante el año : Verde, Fiesta de Pentecostés y Mártires : Rojo,

                                    fiestas del Señor y de la Virgen María y de muchos Santos  : Blanco

A todos los que formamos parte de esta gran familia y contribuir a nuestro crecimiento espiritual y religioso muchas gracias. 


¿El mensajero?: somos nosotros 

Sí, nosotros somos el mensajero de Jesús de Nazaret resucitado. Debemos llevar Su mensaje a nuestro alrededor. 

Volvamos poco más de dos mil años en la historia, pero a una imagen alternativa, virtual (hoy tan de moda). Es el primer día después del sábado; un día tranquilo y de descanso de aquellos miembros del Sanedrín que, tras la pesadilla del nazareno que tanto les había molestado, comentaban cómo la crucifixión en manos romanas les había librado, para siempre, de Jesús.
Tres años de predicación, de movilizar multitudes, de predicar cosas nuevas, de hablar de Yahve, de (¡horror!) curar enfermos, se acabaron por siempre. Sus acusaciones, sus señalamientos: ¡sepulcros blanqueados!, las humillaciones pasadas al tratar ellos de humillarlo, no volverían. Ese carpintero predicador de Nazaret, Jesús, estaba muerto.
De pronto, en el centro de la reunión, una luz muy blanca los aturde. En medio de ella, vestido de túnica blanca, aparece "el muerto", y les dice, porque finalmente es Dios amoroso: "la paz sea con vosotros". El terror más fuerte se apodera de todos los presentes y caen por tierra: ¡no puede ser, murió en el Calvario, lo vimos morir, el cielo se cubrió y tembló la tierra! ¿Qué es esto?
Pero "el muerto", resucitado, vuelto a la vida, con su mismo cuerpo y las heridas visibles de la crucifixión, les dice: se los advertí: destruid este templo y yo lo reconstruiría en tres días, y aquí estoy, vivo de nuevo por siempre, hasta el fin de los tiempos y después de ellos. Seguiré llevando el mensaje de mi Padre a todos los confines del mundo.
El terror de los presentes, sacerdotes, fariseos y algunos amigos romanos importantes era mayor. Pero el resucitado, Jesús el carpintero, les dice: yo soy el Hijo del Padre, el Mesías que no quisieron reconocer, aunque mi vida ha sido el cumplimiento exacto y fiel de las profecías que el Señor dio a nuestros padres.
Vengo a manifestarles mi perdón, pues sin vuestra maldad, las profecías no se habrían cumplido en mi muerte y resurrección. Vengo a darles de nuevo el mensaje de mi Padre, ¡arrepiéntanse y conviértanse! Yo, Jesús resucitado, saldré a las calles a llevar de nuevo mi mensaje; haré milagros frente a multitudes de todos los pueblos de la tierra; mi voz, como un trueno del cielo, pero llena de amor, se escuchará por todos los hombres de ahora y del futuro.
El terror en el Sanedrín aumentaba... pero Jesús continuó hablando. Sí, están perdonados, porque Yo dí mi vida por todos, vosotros incluidos. Salgan también a las calles tras de mí y digan a todos aquellos a quienes embaucaron contra mí para que Poncio Pilatos me crucificara, que escuchen mi Palabra, que mi sangre era la de un inocente y por eso he vuelto de la muerte, la he vencido.
Díganles a quienes me condenaron a la cruz por aclamación, que también los perdono y los amo, que también se conviertan y escuchen todos a mis discípulos, porque yo caminaré al frente de ellos por el mundo, para que todos crean y se conviertan.
Finalmente, la fuerza del amor del carpintero resucitado venció a los asistentes del Sanedrín, y así, postrados de rodillas, creyeron en Él y lo siguieron.
Pero no, esa escena no sucedió. Tampoco llegó Jesús ante sus apóstoles para decirles, después de desearles la Paz: amados míos, como estaba escrito, he resucitado, reconstruí este templo, mi cuerpo, vencí a la muerte. Dejad pues de temer a los judíos en la calle, y salgan tras de mí, acompáñenme a llevar el mensaje del Padre, la Buena Nueva, a todo el mundo, pues nadie les hará daño.
No, nada de eso paso ¡tan fácil que hubiera sido transmitir el mensaje divino, construir entre todos los pueblos del mundo esa Iglesia que Él había fundado y encomendado a un pequeño grupo de apóstoles! Como les dijo, Él estaría con ellos hasta el fin de los tiempos ¡como dudarlo si estaba allí, y recorrería caminos y ciudades, pero ahora con gran poder y majestad! Las trompetas angélicas anunciarían su llegada.
No, la realidad es diferente. Jesús resucitado visitó a los suyos en privado, les dio consejos, encargos, poderes, les infundió al Espíritu Santo y un día, frente a ellos, los dejó solos, humanamente hablando. Nunca se iría, sin embargo, pues como ofreció, estaría con ellos y Su Iglesia a través de los siglos, para que el mensaje se transmitiera por boca de las ovejas y los pastores a quienes encomendó el rebaño.
Sí, el mensajero... somos nosotros, con todas nuestras limitaciones, debilidades, miedos y pecados. Tan fácil que hubiera sido... pero el Señor quiere, como en el antiguo testamento, que su mensaje, la profecía, llegue a los hombres por boca de sus enviados: ve y lleva al rey este mensaje... A su Iglesia, a nosotros, encomendó: id y predicad por todas las naciones; ese es nuestro encargo.
Sí, nosotros somos el mensajero de Jesús de Nazaret resucitado. Debemos llevar Su mensaje a nuestro alrededor. Ni siquiera tenemos que recorrer, en general, caminos y pueblos nuevos, como los misioneros. Simplemente, entre los nuestros y por nuestros medios, llevemos el mensaje, con el ejemplo y con la palabra.
Seamos como nos pidió -aprendiendo de Él-, "mansos y humildes de corazón", y no tengamos miedo de ser sus mensajeros. Él pondrá en nuestra mente y en nuestra boca para hablar, y en nuestra mano para escribir, lo que debemos decir y cómo decirlo. Jesús resucitado no nos pide más de lo que podemos hacer; no tengamos miedo pues, si somos el mensajero podremos llevar la Buena Nueva. ¡Confiemos en Él! ¡Lo haremos bien! Como recompensa, Él moverá los corazones y nos dará vida eterna en su reino.


Laicos Cibernéticos 

¿Cómo evangelizar en Instagram? 

Que hacer para evangelizar más (y algunos tips de lo que no debemos hacer) 

Instagram superó a Twitter para convertirse en la segunda red social. He visto allí una auténtica masa de gente intentando -con buenas intenciones- evangelizar. Sin embargo, creo que la mayor parte de ellos tienen menos éxito del que podrían porque no han comprendido el medio lo bastante como para transmitir un mensaje que sea atractivo en ese medio. Sí, yo estoy en Instagram, y admito que no soy perfecto al usarlo para evangelizar.

En este artículo utilizo el término "evangelizar" de forma más genérica que en cualquier otro sitio: referido a la idea no sólo de llevar el Evangelio a quienes no lo conocen, sino también de apoyar a quienes creen con plenitud y llevan una vida cristiana.

Lo dividiré en tres partes: malas formas de evangelizar, principios importantes sobre Instagram que afectan a cómo lanzar ahí el mensaje, y ejemplos de personas que evangelizan en Instagram.


Laicos en la IglesiaLaicos Cibernéticos
¿Cómo evangelizar en Instagram?Que hacer para evangelizar más (y algunos tips de lo que no debemos hacer)Por: Fr Matthew P. Schneider LC | Fuente: Artículo publicado originalmente en ProjectYM. Traducción de ReL.

Instagram superó a Twitter para convertirse en la segunda red social. He visto allí una auténtica masa de gente intentando -con buenas intenciones- evangelizar. Sin embargo, creo que la mayor parte de ellos tienen menos éxito del que podrían porque no han comprendido el medio lo bastante como para transmitir un mensaje que sea atractivo en ese medio. Sí, yo estoy en Instagram, y admito que no soy perfecto al usarlo para evangelizar.

En este artículo utilizo el término "evangelizar" de forma más genérica que en cualquier otro sitio: referido a la idea no sólo de llevar el Evangelio a quienes no lo conocen, sino también de apoyar a quienes creen con plenitud y llevan una vida cristiana.

Lo dividiré en tres partes: malas formas de evangelizar, principios importantes sobre Instagram que afectan a cómo lanzar ahí el mensaje, y ejemplos de personas que evangelizan en Instagram.

Algunos fallos.

-He visto un buen número de cuentas que se centran en asuntos políticos (visto desde el otro lado: tengo las mismas oportunidades de molestar) y luego ocasionalmente añaden citas bíblicas que parecen apoyar su posición. Los laicos deben implicarse en política para cambiar su país para bien, pero uno debe reconocer cuándo su objetivo es político y no religioso.

-He visto gente que postea imágenes de temas religiosos, y luego un selfie que sugiere falta de virtud (no entraré en detalles).

-Otros sólo postean cosas de baja calidad. Por ejemplo, imágenes en blanco y negro de su Biblia de siempre (creo que eso puede ser ocasionalmente un buen post, pero si esos son todos tus posts... tus aportaciones se hacen muy aburridas), o postean imágenes borrosas de objetos religiosos o celebraciones religiosas.

-Otro error es el de quien postea cantidades enormes de memes: unos son positivos, y otros despellejan a los demás. El cristianismo, sin embargo, es un mensaje positivo, así que los memes que despellejan a los demás alejan del mensaje.

Para comprender cómo evangelizar, hay que fijarse en por qué va la gente a Instagram. Instagram no va de acontecimientos de actualidad: a diferencia de otras redes sociales, no pueden enlazarse blogs o artículos desde Instagram. Instagram, al menos en general, no va de debatir sobre temas políticos, cuestiones provida o el ateísmo: más bien parece pensada para ser anti-polémica.

Creo que hay dos razones principales por las que la gente va a Instagram. En primer lugar, la gente va a Instagram para ver fotos de lo que están haciendo sus amigos. En segundo lugar, la gente va a Instagram buscando belleza, lo que se manifiesta de muchas formas diferentes, con posts de comida, de moda, de arquitectura, de fotografía, etc. Creo que cada una de esas razones nos abre una oportunidad para evangelizar.

Para evangelizar a los amigos, todo lo que tienes que hacer es ser espontáneamente positivo sobre la fe. Postea una foto de la excelente pizza que te comiste, y luego una foto de grupo que te guste de tu pequeño círculo de la parroquia, luego tu mascota, luego un versículo de la Biblia, etc. Este método debería consistir principalmente en posts personales y sólo poner versículos de la Biblia o material inspiracional que te inspire a ti. De esta forma, Instagram es simplemente una extensión de la amistad evangelizadora que Matthew Kelly propone con elocuencia en Rediscover Catholicism [Redescubre el catolicismo]. He visto algunos grandes ejemplos de ella, pero no los he conservado, por eso no los enlazo aquí.

Para evangelizar la belleza, necesitamos descubrir esa belleza. Este tipo de evangelización requiere un talento especial. Ese talento consiste en descubrir la belleza que ya está ahí. Dos personas en Instagram han hecho esto particularmente bien, y ocupan los lugares segundo y tercero, tras el Vaticano, en mi lista de los Top 12 instagrameros católicos.

En primer lugar, una chica de Dallas (Texas) que hace catholic_teen_posts [posts católicos adolescentes]. Ella capta lo que es bello en nuestra fe católica y es capaz de ponerlo en forma de meme. Lo que encuentro digno de atención es que ella expone constantemente belleza, jamás fealdad. Esto no significa que nunca argumente, y por ejemplo un reciente post decía: "Somete tu argumento pro-abortista a la prueba de añadir ´y por tanto, está muy bien matar niños´. Si no estás convencido de ello, entonces no pierdas tu tiempo posteando en un sitio provida". Esto desafía a la otra parte sin despreciarla.

En segundo lugar, el padre Jason Smith, LC es un sacerdote antiguo alumno de Arte y un gran fotógrafo. Postea imágenes extraordinariamente bellas de su vida diaria. (Nota: en mi cuenta le copio más a él que a la chica.) Capta la belleza física de una capilla o de una obra de misericordia, lo que te permite ver, a través de la belleza física, la belleza espiritual.

Espero que algunos de vosotros estéis inspirados para evangelizar más en Instagram. Si lo hacéis, por favor intentad evangelizar a vuestros amigos o evangelizar a través de la belleza.