SANTA TERESA DE CALCUTA NOS AYUDA A MEDITAR

18.11.2020

El Evangelio de la Misa de hoy (Lc 19, 11-28) nos presenta una parábola similar a la que meditamos el Domingo pasado. Un hombre se va a un país lejano y confía bienes a sus servidores. Al regresar ellos le rinden cuentas y reciben su recompensa.

La Madre Teresa comenta este texto de la Escritura y nos ilumina con su reflexión:

        "Hagamos lo que hagamos, aunque solo sea ayudar a alguien a atravesar la calle, se lo estamos haciendo a Jesús. Incluso ofrecer a alguien un vaso de agua es dárselo a Jesús. Esta es una pequeñísima enseñanza, pero cada vez más importante. No hemos de tener miedo de proclamar el amor de Cristo ni de amar como Él amó. El trabajo que hagamos, por pequeño y humilde que sea, convirtámoslo en un acto de amor a Cristo. Pero por hermoso que sea el trabajo, no nos apeguemos a él, debemos estar dispuestos a dejarlo. El trabajo no es nuestro. Los talentos que Dios nos ha dado no son nuestros, nos han sido dados para que los usemos por la gloria de Dios. Seamos generosos y usemos todo lo que tenemos por el buen maestro. ¿Qué tenemos que aprender? A «ser mansos y humildes»(Mt 11,29): si somos mansos y humildes aprenderemos a orar. Si aprendemos a orar perteneceremos a Jesús. Si pertenecemos a Jesús aprenderemos a creer, y si creemos aprenderemos a amar, y si amamos aprenderemos a servir."