DIA DE TODOS LOS SANTOS

Hoy es el día de Todos los Santos. La fiesta de los que ya llegaron:"Una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar". Y es que la salvación no es obra nuestra, sino de Él. No es el resultado brillante, conseguido por unos pocos superhombres, de toda una vida con nota media sobresaliente. Es, más bien, la Gracia del Señor dando valor a nuestro pobre esfuerzo, perdonando y completando lo que a cada uno nos falta.
Los santos brillan hoy allá arriba, pero todo empezó aquí abajo, cuando nadie todavía podía imaginar que habían escogido la mejor parte; cuando pasaban desapercibidos o, peor aún, parecía que llevaban las de perder; cuando tomaron el camino difícil, desconcertante de las Bienaventuranzas. Su gloria de ahora hunde sus raíces en su vida de entonces, quizá apagada, monótona, nada espectacular.
Hoy también es el día de todos nosotros, llamados a ser santos, hoy es el día de dar gracias a Dios porque no dejan de apuntar por todas partes brotes de una nueva manera de vivir, al estilo de aquella que Jesús nos presentó como camino hacia el Padre. Gente honrada, amigos de verdad, fieles a la palabra dada, sin odio en el corazón, generosos, compasivos... !No está del todo este mundo perdido! No en vano lleva ya Dios mucho tiempo trabajando, silenciosamente, el corazón de cada hombre, de todos los hombres, como levadura en la masa hará crecer esa semilla. Dios hará que ese fermento acabe transformando toda la masa. Y un día el mundo entero, redimido, sonreirá feliz como un inmenso campo llenos de flores abiertas.
¡Felicidades! 

OREMOS,
Dios todopoderoso y eterno, que nos concedes celebrar los méritos de todos los santos en una misma solemnidad, te rogamos que, por las súplicas de tan numerosos intercesores, nos concedas en abundancia los dones que te pedimos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén